Cosmética

Cómo elegir los mejores aceites esenciales para tu tipo de piel

Los aceites esenciales contienen todo el poder concentrado de las plantas. Incorporando algunas gotas a tus cremas, lociones o aceites corporales, van a ayudarte a mantener tu piel sana. Así mismo, serán tus aliados a la hora de combatir irritaciones o agresiones por parte de bacterias u hongos.

Pero los beneficios de estos concentrados vegetales no se limitan a tu piel. Influyen también positivamente sobre otros aspectos de tu salud, ya que fortalecen el sistema inmune y ayudan a controlar todo tipo de infecciones.

No obstante, es importante que sepas usarlos y aplicarlos correctamente. En este post te vamos a explicar cómo hacerlo. También te contaremos cuáles son los aceites esenciales más indicados para cada tipo de piel.

Qué son los aceites esenciales

Los aceites esenciales son sustancias oleaginosas que almacenan las plantas en sus tejidos. Pueden encontrarse en las hojas o las flores, pero también en otras partes como las semillas, la cáscara, el tallo o la madera.

Son aceites no grasos (no dejan manchas), que se evaporan fácilmente y desprenden el olor característico a la planta de la que proceden.

Se trata de sustancias muy complejas, que en el mundo vegetal cumplen distintas funciones. En algunos casos sirven para atraer insectos polinizadores, pero también para repeler plagas o proteger a la planta de enfermedades o agresiones climáticas.

Características de los aceites esenciales

Un aceite esencial contiene toda la fuerza vital de la planta de la que procede, pero de una forma mucho más concentrada. Podemos aprovechar sus beneficios de diferentes formas. Estas son algunos de los usos más comunes:

  • Ambientadores para aromaterapia. Diluidos convenientemente en otro líquido como alcohol, pueden tener efectos positivos sobre nuestro estado de ánimo y bienestar.
  • Perfumes. Son una alternativa estupenda a las fragancias de origen químico usadas en muchos cosméticos. Ya hablamos de los riesgos de estos en un anterior post sobre los ingredientes tóxicos en los productos de aseo.
  • Vahos e inhalaciones. Algunos aceites esenciales ayudan a descongestionar y curar enfermedades respiratorias, si se inhalan con vapor de agua.
  • Cataplasmas y compresas. Muchos aceites esenciales tienen efectos antisépticos, bactericidas o antifúngicos. Pueden aplicarse por medio de cataplasmas o compresas, para ayudar a curar diferentes problemas de la piel o para calmar irritaciones.
  • Usos cosméticos. Añadiendo algunas gotas de aceite esencial a nuestra crema base, loción o aceite de masaje, lograremos efectos muy posititvos para la piel y podremos mantenerla sana e hidratada de manera natural.

En este post nos centraremos en la última de las aplicaciones: su uso tópico. Veremos cuáles son los aceites esenciales más adecuados para cada tipo de piel.

Cómo usar los aceites esenciales

Hay que tener en cuenta que los aceites esenciales son sustancias ultra concentradas. Por ello, nunca debes usarlos puros, sino siempre diluidos en una base adecuada.

Según el uso, esta puede ser agua, alcohol o algún tipo de aceite graso o crema. De lo contrario, pueden producir irritaciones en las mucosas, reacciones alérgicas en la piel u otros efectos no deseables.

No conviene que los utilices para bebés y niños de corta edad o durante el embarazo. Para los niños más mayores, trata de usar aquellos aceites esenciales que sean más suaves y siempre en dosis bajas. Es importante que sigas las recomendaciones de dosificación que vienen en el envase o te dejes asesorar por un vendedor experto.

Para el cuidado de la piel, simplemente escoge una base adecuada y añádele unas gotas del aceite esencial elegido (según las indicaciones de dosificación). Dependiendo de la parte del cuerpo en la que te lo vayas a aplicar, puede ser aconsejable usar una base diferente.

  • Cuidado de los pies. Lo ideal aquí es una base de crema espesa, para que hidrate y penetre bien.
  • Tratamiento facial. Utiliza de preferencia una crema hidratante suave, específica para la cara.
  • Cuidado del cuerpo. Aquí puede servir cualquier aceite de buena calidad. Muy buenas opciones pueden ser los de almendra, aguacate, coco, jojoba, sésamo o, por supuesto, el aceite de oliva.

Utiliza siempre bases neutras, que no contengan perfumes u otros ingredientes sintéticos. De lo contrario, se podrían producir reacciones adversas o neutralizarse los efectos beneficiosos del aceite esencial.

En cuanto al aceite base para el cuidado corporal, lo mejor es que pruebes distintas opciones y te quedes con el que mejor le vaya a tu tipo de piel.

Aceites esenciales para cada tipo de piel

Una vez elegida una buena base, ahora toca escoger un aceite esencial adecuado. A continuación podrás encontrar una pequeña lista de algunos de los más recomendables, según el tipo de piel que tengas. Como puedes ver, algunos sirven para diferentes clases de piel.

Piel seca

Si tu piel es de tipo seco, la mejor opción será un aceite que fomente la hidratación profunda. Aquí podríamos recomendarte:

  • Albahaca
  • Enebro
  • Geranio
  • Lavanda
  • Jazmín
  • Madera de Cedro
  • Madera de Sándalo
  • Manzanilla romana o germana
  • Mirra
  • Neroli
  • Palmarosa
  • Romero
  • Rosa
Piel grasa

En las pieles grasas siempre conviene que escojas aceites esenciales que ayuden a regular la producción de sebo. Buenas opciones para esto son:

  • Árbol de té
  • Bergamota
  • Ciprés
  • Geranio
  • Lima
  • Limón
  • Madera de Cedro
  • Naranja
  • Pomelo
Piel combinada

Tal vez te ocurra que tengas la piel grasa en algunas partes del cuerpo, mientras que en otras la tienes seca. Para estos casos, lo mejor será que elijas un aceite esencial que hidrate, pero que sea también bien tolerado por las partes de tu piel más grasas. Podrías plantearte usar:

  • Bergamota
  • Lavanda
  • Naranja
  • Pachuli
Piel madura

Si tu piel es de tipo maduro, además de una buena hidratación, te conviene alimentarla con sustancias que estimulen la regeneración celular y activen la circulación sanguínea. De este modo, se mitigarán las arrugas y tendrás el cutis y la piel más tersa y suave. Aceites esenciales indicados para la piel madura son:

  • Ciprés
  • Hinojo
  • Lavanda
  • Madera de Sándalo
  • Mandarina
  • Mirra
  • Neroli
  • Olíbano
  • Pachuli
  • Rosa
  • Salvia
  • Ylang-Ylang

Atención a las diferentes calidades

aceites esenciales para la pielUn último apunte importante es que, cuando adquieras tus aceites esenciales, prestes atención a su calidad. Esta puede variar de manera importante entre unos y otros.

El primer punto fundamental es que compruebes que en la etiqueta se indique que el contenido es 100% aceite esencial. De otro modo, podrían estarte vendiendo un producto diluido o peor, uno que lleve aromas o componentes sintéticos añadidos.

Otra cuestión importante es que te asegures que las plantas de las que se ha extraído, proceden de cultivos ecológicos o de la recolección de plantas silvestres. Seguro que no quieres estar inhalando o aplicándote sobre la piel un producto que contenga restos de tóxicos y pesticidas.

También es conveniente, siempre que sea posible, que te informes sobre el método de extracción utilizado para la fabricación del aceite esencial. Es un factor que también puede influir en su calidad.

Los métodos principales son los siguientes.

  • Destilación por arrastre de vapor de agua. Es el más habitual y se lleva empleando desde hace cientos de años. Es un método de obtención natural que no presenta problemas. Su único inconveniente es durante su extracción el vapor de agua alcanza temperaturas por encima de los 70 grados. Esto puede provocar que se evaporen algunos componentes especialmente volátiles incluidos en el aceite esencial. Como consecuencia se pueden perder, al menos parcialmente, algunas de sus propiedades.
  • Obtención por presión o “expresión”. Un procedimiento utilizado sobre todo para extraer aceites esenciales de cítricos como el de limón o naranja. En este caso las propiedades no se ven afectadas, al tratarse de una simple presión en frío de la cáscara.
  • Maceración con grasa o “enfleurage”. Este método es utilizado sobre todo con flores delicadas como el jazmín. Consiste en esparcir los pétalos sobre grasa purificada, para que esta absorba la esencia. Después se extrae el aceite esencial de la grasa, añadiendo alcohol y agitando la mezcla. Es también un método de extracción que mantiene muy bien todas las propiedades de la planta.
  • Extracción con disolventes o “absolue”. Esta técnica consiste en extraer los aceites esenciales mediante el uso de disolventes químicos. Si bien estos se vuelven a retirar al final del proceso, es muy habitual que queden restos en el producto final. Conviene que evites los aceites obtenidos de esta manera, ya que tu piel absorberá también las sustancias nocivas. Vigila que no figure la palabra “absolue” o “absoluto” en el envase.
  • Extracción con dióxido de carbono. Un método relativamente nuevo, pero interesante. Permite extraer mayor cantidad de aceite esencial que otras técnicas. Además conserva muy bien las propiedades de la planta, puesto que la extracción se produce a baja temperatura, alrededor de los 20 o 25 grados.

Encuentra tu aceite esencial ideal

Podemos entonces concluir que los aceites esenciales encierran las mejores propiedades de las plantas. Aplicadas en su correcta dosificación y diluidas en una base adecuada, no sólo cuidarán tu piel, sino que también tendrán efectos beneficiosos para tu salud.

Solamente recuerda que debes elegir aquellos tipos de aceites esenciales que sean los más adecuados para tu tipo de piel. Asegúrate también de que elijas un producto de calidad, 100% puro y siempre obtenido con un método de extracción no agresivo, que respete al máximo sus propiedades.

De este modo, podrás sacarles todo el partido y descubrir una excelente alternativa a la cosmética convencional, repleta de tóxicos y productos químicos.

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