Alimentación

Productos con aceite de palma. ¿Debes evitarlos?

Los productos con aceite de palma están siendo retirados de algunos supermercados. Muchos fabricantes, sobre todo los ecológicos, también están sustituyendo esta grasa por otras alternativas en la elaboración de sus recetas.

Lo hacen, principalmente, debido al rechazo de los consumidores. Estos han oído que es perjudicial para la salud y el medio ambiente. ¿Pero qué hay de cierto en esas afirmaciones?

¿Los productos con aceite de palma dañan la salud?

Los productos con aceite de palma tienen mala fama. ¿Pero cuál es realmente el problema?

El aceite de palma se extrae del fruto de la palmera aceitera africana (elaeeis guineensis) y es en un 50% grasa saturada. También puede obtenerse de la semilla contenida en dicho fruto. Se llama entonces aceite de palmiste. En el palmiste, la cantidad de grasa saturada es incluso mayor, llegando al 80%.

Como es sabido, el exceso de grasas saturadas se ha relacionado tradicionalmente con el colesterol, las enfermedades del corazón y la arteriosclerosis.

Es cierto, sin embargo, que existe otro aceite vegetal con niveles todavía más elevados de grasa saturada y que no tiene la mala prensa del de palma. En concreto, el aceite de coco la contiene hasta en un 90%.

¿Cuál es entonces la diferencia?

Mientras que la mayoría del aceite de coco que se puede comprar nuestro país es virgen (de extracción en frío), el de palma, que se usa sobre todo en productos procesados, es en su totalidad refinado. Quiere decir, que ha pasado por procesos industriales que han destruido prácticamente todos sus nutrientes y lo han convertido en una grasa neutra, incolora y sin sabor.

Pero esto no es todo. Las altas temperaturas a las que se someten los productos con aceite de palma durante su fabricación pueden dar lugar además a los temidos hidrocarburos aromáticos policíclicos. Estas sustancias son sospechosas de ser cancerígenas y se generan durante procesos de combustión.

Si todo lo mencionado anteriormente puede llegar a afectar a tu salud, dependerá en gran manera de las cantidades que consumas.

Aceite de palma y medio ambiente

extracción aceite de palmaLos posibles efectos para la salud no son el único problema relacionado con los productos con aceite de palma. Al fin y al cabo, estos existen también en muchos otros alimentos y no por ello se retiran de los supermercados.

Su mayor inconveniente, está relacionado con el medio ambiente. La palma aceitera crece en países con climas tropicales por lo que para su cultivo se talan millones de hectáreas de selva virgen cada año.

Con ello no sólo se destruye el “pulmón verde” de la tierra. Las quemas incontroladas de selva además generan unos 1800 millones de toneladas de gases de efecto invernadero anuales. Esto agrava de forma severa el problema del cambio climático.

Con la destrucción de los bosques tropicales, desaparece también el hábitat de muchas especies animales. De ellas, la más conocida es el orangután. Puedes leer más sobre todos estos graves problemas medioambientales en esta interesante Web.

Explotación laboral

Otra crítica que recibe el aceite de palma es que su obtención se basa en la explotación laboral de los más desfavorecidos. Se extrae en países pobres, donde la mano de obra es muy barata. De hecho, las condiciones laborables a menudo rozan la esclavitud.

¿Por qué se cultiva entonces?

¿Si el aceite de palma no es una grasa sana y su cultivo es desastroso para el medio ambiente, por qué se cultivan cada vez más hectáreas? La respuesta es sencilla: es una materia prima tremendamente rentable.

La palmera aceitera es tan productiva, que de una sola hectárea pueden obtenerse alrededor de 3,9 toneladas de aceite de palma y otra media tonelada de palmiste. Cualquier otro tipo de cultivo aceitero necesitaría multiplicar por 10 la superficie cultivada para lograr el mismo resultado. Si esto añadimos la mano de obra barata anteriormente mencionada, todo se convierte en un negocio redondo.

A esto se une que el aceite de palma tiene una textura ideal, mucho más sólida que otras grasas vegetales. Es, por lo tanto, un sustituto barato para la mantequilla. Tiene además múltiples aplicaciones no sólo en el sector alimentario, sino también el cosmético y farmacéutico.

¿Cuáles son los productos con aceite de palma?

El aceite de palma siempre lo vamos a encontrar en productos procesados de cualquier tipo. Los más habituales son galletas, productos de panadería envasados, margarinas, cereales, etc.

Lo contienen muchos alimentos congelados (pizzas, por ejemplo). Forma parte de salsas y cremas untables como la mantequilla de cacahuete, o la de chocolate (tipo Nocilla o Nutella).

Antes solía camuflarse detrás de la denominación “grasas vegetales”. No obstante, en España ahora es obligatorio indicar el tipo de grasa vegetal empleada. Por ello, veremos que, normalmente, figura la palabra “palma” o “palmiste” en la etiqueta. No obstante, no es raro que se usen otras denominaciones en productos con aceite de palma, con el fin de disimular su presencia.

El grupo de periodistas de investigación carro de combate tiene un artículo interesante, donde detallan algunos de estos nombres alternativos. También publican un listado de las principales grandes marcas que comercializan productos con aceite de palma.

¿El aceite de palma puede ser sostenible?

deforestación aceite de palma
Existe una iniciativa auto-reguladora de la industria de la palma, que trata de garantizar algunas condiciones mínimas para un cultivo más sostenible y unas condiciones laborables aceptables. Se trata del sello de certificación RSPO. Es un primer paso, pero por desgracia esta certificación no soluciona ni mucho menos los problemas relacionados con la palma, ya que se queda muy corta.

¿Debemos evitar los productos con aceite de palma?

En general y, debido a que no es una grasa saludable que además provoca los problemas medioambientales ya comentados, es siempre mejor decidirse por productos elaborados con otros aceites. La excepción serían las grasas hidrogenadas, que todavía resultan más perjudiciales para la salud.

Debemos tener en cuenta, sin embargo, que en determinados artículos puede ser complicado o muy caro sustituir el aceite de palma, debido a sus características especiales. Por ello, incluso algunos productos ecológicos lo siguen conteniendo.

Dicho esto, tampoco es necesario convertir nuestra compra en un juego de detectives. Si consumimos de forma esporádica algún producto con aceite de palma, esto no va a suponer un problema serio para nuestra salud ni estaremos causando estragos en el medio ambiente.

Tampoco se trata de dejar a millones de familias en el tercer mundo sin su muchas veces única fuente de sustento de la noche a la mañana. Nuestro objetivo debería ser más bien frenar la expansión de los cultivos y que poco a poco se vayan sustituyendo por otras alternativas menos dañinas para los ecosistemas.

Conclusión

Podemos entonces concluir que, debido a sus efectos poco saludables para la salud y los problemas medioambientales que generan, es conveniente que moderemos el consumo de productos con aceite de palma. En caso de estar disponibles, podremos inclinarnos por otras opciones.

¿Buscas alternativas saludables y ecológicas a los productos con aceite de palma? Entonces seguro que te interesa saber que dispones de varias opciones en nuestra sección de econutrición. Aquí te dejamos algunos ejemplos:

Cookies integrales de espelta
Chocolate negro 80% Ecuador Bio
Cornflakes

Y recuerda también que, si reduces el consumo de alimentos procesados, algo que de todos modos es aconsejable que hagas por tu salud, estarás automáticamente eliminando la mayor parte del aceite de palma de tu dieta.

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