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Los transgénicos: secretos y mentiras

Los transgénicos u organismos modificados genéticamente (OMG) son objeto de una gran controversia. La industria de la biotecnología ensalza sus virtudes y promete que solucionarán el problema del hambre en el mundo.

Ecologistas y científicos independientes, sin embargo, alertan de sus posibles riesgos para la salud. Sostienen también, que suponen una grave amenaza para la biodiversidad del planeta. En este post trataremos de desentrañar todos los secretos y mentiras que circulan alrededor de los transgénicos.

Qué son realmente los transgénicos

Las empresas de ingeniería genética no se cansan de afirmar que los transgénicos no son más que una versión moderna de los cruces o mejoras en las plantas “que se llevan haciendo toda la vida”. Esto, sin embargo, es cuanto menos una burda simplificación.

Todas las técnicas de mejora tradicionales tienen algo en común.  Sólo funcionan entre plantas de la misma familia o que al menos tengan alto grado de similitud genética.

En los transgénicos, mediante técnicas de biotecnología, se introducen directamente segmentos del ADN de un ser vivo en el material genético de otro.

Esto hace que las leyes de la naturaleza ya no sean un impedimento para que, por ejemplo, podamos cruzar un tomate con un salmón o un pepino con una bacteria. Esto supone un gran logro para la ciencia, pero también puede entrañar peligros desconocidos.

Riesgos para la salud de los transgénicos

Uno de los temores más fundamentados, es que los transgénicos podrían provocar alergias. Existen ya diversos casos documentados de agricultores que sufren problemas debido al contacto con OMG. Estudios con ratas, alimentadas con transgénicos, sugieren que estos podrían causar daños en órganos internos. Si bien, los resultados todavía no son concluyentes.

¿Aprendices de brujo?

Uno de los aspectos que más preocupan de los transgénicos, es que una vez liberados en el medio ambiente, el  proceso es prácticamente irreversible.

El viento, los insectos o las aves, pueden provocar una polinización cruzada con los otros cultivos o con las plantas silvestres. Si el día de mañana se demostrase que los OMG resultan nocivos para la salud, no habría vuelta atrás.
vegetales transgénicos

¿Los transgénicos como solución contra el hambre?

Las multinacionales de biotecnología afirman que las plantas transgénicas resultarán claves para paliar el hambre en el mundo.
No obstante, al menos por ahora, estas afirmaciones no parecen ajustarse a la realidad. Actualmente, las únicas variedades de OMG que se comercializan pertenecen a:

  •          Plantas del tipo “BT”, que producen sustancias insecticidas.
  •          Cultivos resistentes a herbicidas.

El grueso de la producción de OMG en los países en desarrollo se destina a la exportación, principalmente para alimentación de ganado y fabricación de biodiesel.  La concentración de las tierras en grandes plantaciones está además desplazando a las comunidades locales. Lejos de solucionarse el problema del hambre, este se incrementa.

¿Son los transgénicos más productivos?

La industria defiende que los transgénicos son más resistentes a las plagas y las sequías. Sin embargo, en condiciones no limitadas a un laboratorio, no parecen existir diferencias sustanciales con los cultivos tradicionales. Incluso están surgiendo nuevos problemas, como la aparición de “súper malezas” resistentes a los herbicidas.

La agricultura en unas pocas manos

Debe tenerse en cuenta que los OMG están patentados. Las semillas procedentes del cultivo, no se puedan volver a sembrar, sin pagar cánones al propietario de la patente. Las plantas además sólo resistirán al herbicida que fabrica la misma empresa.

Ya en la actualidad, 6 grandes compañías controlan más del 60% del mercado de semillas mundial y alrededor del 75% del de agroquímicos. En el sector de los transgénicos, una sola empresa, Monsanto, maneja alrededor del 90% de la producción.

De imponerse el cultivo de transgénicos de forma generalizada, el planeta quedará a merced de la voluntad de un puñado de multinacionales.

Si tienes interés en profundizar en el tema de los transgénicos, te recomendamos que descargues esta guía que ha publicado Greenpeace.

Conclusiones finales

Como hemos visto, los transgénicos son un negocio redondo para quiénes los producen.

Sus ampliamente pregonados beneficios, sin embargo, no parecen sostenerse de cara a los consumidores. Estos además podrían verse privados de su capacidad de libre elección. A esto se suman los peligros para la salud, tanto potenciales como ya conocidos, como el uso intensivo de pesticidas.

El medio ambiente tampoco parece salir favorecido con la aparición de los OMG. Muchos cultivos tradicionales podrían desaparecer e incluso las especies silvestres podrían verse seriamente afectadas por las imprevisibles consecuencias de la irrupción de organismos artificiales en su hábitat.

Por todo ello, frente a los transgénicos, la opción de la agricultura ecológica parece salir reforzada como una alternativa sostenible a largo plazo. Lejos de desafiar les leyes de la naturaleza, esta última busca convivir en armonía con ellas, lo que beneficia tanto a los humanos, como al resto de los habitantes de nuestro planeta.

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